Almacén
El cuaderno de fiados era un caos total. Los clientes te discutían el saldo, se perdían anotaciones, era un dolor de cabeza permanente. Ahora cada cliente tiene su cuenta corriente, ve el saldo en el ticket que le mando por WhatsApp y yo cierro el mes con un reporte limpio. El sistema se pagó solo en el primer cobro que pude hacer bien.